Recorrí tres festivales culturales en dos países, en menos de 15 días, y viví la literatura desde adentro: Cosmopoética, en Córdoba, CULTURALH, en Granada, España y Semana Negra BA, en Buenos Aires
Por Claribel Terré Morell
De Córdoba y Granada en España, a Buenos Aires, tres festivales demuestran que la literatura, la poesía y el pensamiento siguen siendo motores fundamentales del encuentro, la reflexión y la identidad cultural. Tres propuestas diferentes que comparten una misma convicción: la cultura es una herramienta esencial para comprender el mundo y construir comunidad. Tres propuestas a las que asistí recientemente.
Aunque sus enfoques son distintos, los tres encuentros comparten una función fundamental: crear espacios públicos de intercambio, estimular el pensamiento crítico, dar visibilidad a nuevas voces y acercar la producción cultural a la sociedad. También contribuyen a dinamizar las ciudades que los reciben, fortaleciendo sus identidades culturales y proyectándolas hacia el mundo.
En tiempos atravesados por la velocidad de la información, la fragmentación y los desafíos sociales, estas celebraciones recuerdan la importancia de detenerse a escuchar, leer, debatir y descubrir otras perspectivas.
Cosmopoética: la poesía como puente entre culturas
Llegué a Córdoba, en España, bajo la lluvia y salí a caminar. En el Puente Romano tomé la primera foto. Allí una imagen de Borges con paragua, a la manera de Magritte, invitaba a las actividades del festival que se realiza desde hace 23 años en la ciudad. Una imagen que se repetiría en todas partes.
Cosmopoética, el Festival Internacional de Poesía de Córdoba, España, volvió a demostrar en su 23.ª edición, celebrada entre el 25 de septiembre y el 3 de octubre de 2026, la importancia de la poesía como espacio de encuentro, reflexión y diálogo entre culturas.
El festival reunió a 73 autores nacionales e internacionales en 59 actividades distribuidas en distintos espacios de la ciudad. Entre las figuras más destacadas estuvieron la escritora estadounidense Siri Hustvedt, encargada de inaugurar el encuentro; el novelista cubano Leonardo Padura; el irlandés John Banville; el escritor nicaragüense Sergio Ramírez; y la poeta rumana Ana Blandiana, distinguida con el Premio Cosmopoética Ciudad de Córdoba a la Trayectoria Poética. La programación también tendió puentes entre literatura, música y otras expresiones artísticas.
La relevancia de Cosmopoética reside precisamente en su capacidad para convertir a Córdoba en un escenario internacional de intercambio intelectual y creación, donde la poesía deja de ser un territorio reservado a los especialistas para convertirse en una experiencia compartida, capaz de generar sensibilidad, pensamiento crítico y vínculos.
Uno de los ejes centrales de la 23 edición de Cosmopoética, fue el homenaje a Jorge Luis Borges, al cumplirse 40 años de su fallecimiento. A través de un programa que combinó literatura, pensamiento y experiencias sensoriales, el festival exploró la vigencia de su obra y sus vínculos con España y Andalucía.
Estuve en Elogio de la sombra, la visita privada a la Mezquita-Catedral que evocó el universo del escritor argentino mediante la palabra, la música y un recorrido pensado para explorar el espacio más allá de la visión. Gracias a David Eloy Rodríguez y a Teresa Muñiz viví una experiencia extraordinaria. Mientras recorríamos el lugar cuya construcción comenzó en el año 785, el coro de la iglesia interpretaba piezas únicas y se escuchaba recitar poemas de Borges.
Entre las propuestas se destacaron el ciclo de conferencias La realidad y el símbolo, con encuentros dedicados al lunfardo y el caló, las relaciones entre poesía y matemáticas y la presencia de Borges en España. A estas iniciativas se sumó Niebla luminosa, una instalación poética urbana que llevó sus versos al espacio público.
Cosmopoética, es organizado por el Ayuntamiento de Córdoba, con coordinación literaria de David Eloy Rodríguez y patrocinio de la Fundación Kutxabank. Espero que siga el mismo equipo organizador.
Buena programación, más de 9 mil asistentes y una controversia.
La segunda edición de CULTURALH concluyó con un dato destacado: más de 9.000 asistentes participaron en sus actividades en Granada. Estuve en varias de ellas como público y di un taller en el Centro Federico García Lorca. Es la segunda vez que asisto a este festival y espero que continúe.
El festival se desarrolló del 21 al 27 de septiembre, con más de 30 actividades distribuidas en 13 espacios de la ciudad. Bajo el lema “La vanguardia que fue, la vanguardia que será”, CULTURALH recuperó el legado de Federico García Lorca, Manuel de Falla y también de Jorge Luis Borges. La programación reunió a figuras internacionales como Silvia Federici, Rita Segato, Juan Villoro, David Trueba, Gabriela Cabezón Cámara, Gabriela Wiener, Lina Meruane y Sabina Urraca, entre otras voces de la literatura, la filosofía y las artes. Hubo conversaciones, lecturas, talleres, recitales, música y propuestas que llevaron la cultura a distintos rincones de Granada.
Esta edición también estuvo atravesada por una controversia en torno a la cancelación de la participación de la escritora argentina Ariana Harwicz, decisión que generó un debate internacional sobre la libertad de expresión, el pluralismo y los límites de la programación cultural. El festival dejó planteada una discusión sobre el desafío de sostener espacios culturales abiertos al intercambio de ideas, incluso cuando estas resultan incómodas o generan desacuerdos.
La primera edición de CULTURALH fue el año pasado. Durante tres jornadas, la Alhambra y otros espacios de la ciudad recibieron a escritores de la talla de Salman Rushdie, Mariana Enríquez, Cristina Rivera Garza, Juan Gabriel Vásquez y Camila Sosa Villada.
Tanto su primera como su segunda edición reafirmó el papel de Granada como ciudad de referencia para el diálogo cultural internacional. Es organizado por la Universidad de Granada, en colaboración con el Ayuntamiento de Granada, Granada 2031, Acción cultural Española y el Instituto Cervantes.
Semana Negra BA: la literatura que investiga las sombras de la sociedad
La literatura policial tiene en Buenos Aires una tradición propia, ligada a sus barrios, sus conflictos sociales, su historia política y sus grandes narradores. En ese contexto, Semana Negra BA, se ha convertido en un punto de encuentro para escritores, periodistas, investigadores y lectores interesados en explorar el crimen no solo como argumento literario, sino también como una forma de comprender la sociedad. Su propuesta cruza la novela negra con el true crime, la memoria histórica, el periodismo de investigación y otras expresiones culturales, tendiendo puentes entre la ficción y los hechos reales.
La tercera edición, realizada del 7 al 10 de octubre de 2026 en la Biblioteca Pública Ricardo Güiraldes, reunió a destacadas figuras de la literatura y el periodismo. Entre los invitados argentinos Claudia Piñeiro, Luisa Valenzuela, Juan Sasturain, Guillermo Martínez, Guillermo Saccomanno, Liliana Heker, Jorge Fernández Díaz, Carlos Gamerro, Reynaldo Sietecase y María O’Donnell. La programación también incorpora autores internacionales como Daniel Quirós, de Costa Rica; Héctor Vizcarra, de México; Rodolfo Santullo y Alicia Escardó, de Uruguay; y representantes de Chile, Colombia, Paraguay y Cuba. Los debates abordaron la violencia política, la dictadura, el crimen urbano, la evolución del policial argentino y las nuevas formas de narrar la realidad.
Estuvimos con la Revista Be Cult participando de la mesa: La realidad no pide permiso: Periodismo de investigación y la reconstrucción del hecho real, junto a la editora asociada Valeria Groisman y María O´Donell y Javier Sinay.
Una figura central detrás de esta iniciativa es Loyds, escritor y guionista que impulsa el festival desde su curaduría. Su vínculo con la Semana Negra de Gijón, en España, fue fundamental para trasladar la experiencia a Buenos Aires y construir una propuesta con identidad propia, pero conectada con una tradición internacional de encuentros dedicados al género negro.
El proyecto cuenta con la organización del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires y se desarrolla en alianza con el festival español.