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Ciertas historias

Obra de Cees Krijnen en colaboración con Freudenthal Verhagen y Oscar Suleyman

Por Mar Valdivia

Foto: Los Carpinteros

1

Tuvo temor Josefa de que el Covid rompiera con su rutina. Josefa va a todas las marchas que se convocan por redes sociales. Guarda fotos suyas hechas con su celular o la de cualquier amigo, replicadas en páginas de internet, twitter y hasta instagram. Esa soy yo, dice y se ríe. Antes, su territorio eran las marchas pro vida y las marchas por el aborto legal y libre. A todas llevaba un forro como bandera, cuyo tamaño variaba, según el material que usara, madera, goma espuma, cartón… Dice que una empresa de condones con nombre de flor quiso contratarla. Lo cuenta y se ríe con ganas. “¿Para qué?” Le pregunto. “¡Por publicidad!”, responde. “¿Pero cuál es tu causa?”, insisto. “Todas las que me necesiten. A mi me gusta la militancia”.

2

Que levante la mano el adulto que en el Siglo XXI no ha tenido un condón en la mano o en su miembro. Goma, forro, preservativo, condón, profiláctico… palabras más o palabras menos, vuelven al centro de atención y se convierten también en parte de la política internacional de prevención y cuidado ante el virus Covid19.

Fue un rey uno de los primeros en usarlo y fue una mujer a quien se le ocurrió el invento. O por lo menos eso dice la leyenda. El rey Minos de Creta poseía un semen maldito que contenía escorpiones y serpientes. A la inteligente y sabia dama de su corte, Pocris, se le ocurrió que si la vegija de una cabra se introducía en la vagina de la esposa real Parsifenes, o de cualquier otra mujer favorita, esta retenía el semen infestado y el rey podría gozar sin peligro.

En épocas de latex, tamaños, olores y sabores, el uso del condón exige práctica. No es tan fácil como parece. Las indicaciones hoy son simples y vienen escritas en su envase. Ante cualquier duda consulte a su médico o vea una porno.

3

La historia corre sin detenerse en la televisión. Sexo, chusmerío barato, aderezado de noticias reales, algunas muy mal contadas.

La televisión se refiere cada vez menos a la realidad extra-televisiva y crea una realidad propia protagonizada por personajes de la tele. La neotelevisión ha traspasado la frontera de la misma televisión y se ha convertido en un auténtico fenómeno social. La neotelevisión ha propiciado la «creación» de personajes famosos, quienes generalmente gozan de una fama frágil y efímera”, leo.

No es un trabalenguas, ni siquiera a la manera de hablar cansina de Messi, el futbolista estrella sobre el cual el mundo hoy discute y pelea.

“Los deportistas se convierten en instrumentos del Estado y las diferentes instituciones se aseguran de formar a campeones y mostrarles como cuasi dioses para arrastrar a la masa social de un país que se sentirá identificado con ellos, ya que su misión será defender el orgullo de un país. Este deportista es considerado como el “héroe” con el que cada nación se siente identificado porque demostrará al mundo el potencial de la misma”. (Montero, 2011)

Ante las cámaras, un hombre llora y jura que matará a Messi en su propio cuerpo. El anuncio asusta hasta que el hombre se desnuda y muestra la cara del astro tatuada en su espalda. El asesino no será él, sino su tatuador que borrará la imagen y la sustituirá por un jardín donde diablos y ángeles conversan y toman mate. El tatuador asiente. Tiene puesto barbijo así que nunca sabremos si se está riendo. El periodista que comenta la noticia se ríe a carcajadas. El otro que lo acompaña dice que no hay que reírse de la muerte.

4

“Es difícil ser un héroe en calzoncillos”, le escuché decir una vez al escritor argentino Mario Mactas hablando de amor y moda. A propósito de estos tiempos de distancia social donde la ropa se apreciará a dos metros de distancia pienso en la fábula El rey desnudo, que creyó que podría y sería fácil distinguir a los listos de los tontos con un simple vestido que además sería invisible para los malos y pecadores y, recuerdo a Francoise Giroud, periodista, guionista, ​ escritora y ministra del gobierno francés que dijo: “toda moda muere de un asco, nace de un deseo y cristaliza aquello que emociona en la superficie de una sociedad”.

5

Una de las características más comunes de la época postmoderna es que el héroe se centra más en su propia persona que en el bien de la humanidad. Esta pandemia contradice la frase y ha traído muchos nuevos héroes entre la ciudadanía, personal de la salud, policías, colectiveros… y pocos, entre los políticos.

6

Cada 10 minutos de un acto sexual se queman alrededor de 40 calorías, algo que se puede comparar con una actividad física moderada. Sin sexo y sin deporte en tiempo de pandemia, abajo las estadísticas.
Todo el mundo salió a la calle y se besó con completos desconocidos, cuando terminó la pandemia de la gripe española, escribió Sandra Opdycke, autora de The Flu Epidemic of 1918.
¡Preparémonos!

7

El mundo está en candela, quise poner como título. La directora de esta revista suele decir “La cosa está de pinga”. Pinga sirve lo mismo para definir al miembro viril masculino, que a una bebida alcohólica hecha de caña que a una ínfima cantidad de alguna cosa.