CARGANDO

Buscar

Presidentes escritores

Por Claribel Terré Morell.

En las librerías, los libros escritos por políticos suelen ocupar un buen lugar. 
La importancia aumenta si el libro en cuestión fue escrito por un presidente. 
Género literario o no, la literatura presidencial llegó para quedarse.

Claribel Terré Morell. Presidentes escritores. Be Cult. Revista Be Cult. Cristina. Sinceramente.

Presentación de «Sinceramente» de Cristina Kirchner

Claribel Terré Morell. Presidentes escritores. Be Cult. Revista Be Cult. Obama. Obama escritor y comprador compulsivo de libros.

Obama, escitor y comprador compulsivo de libros

Escribo desde Argentina. Este país tuvo de presidentes a reconocidos escritores como Sarmiento, Mitre y Perón.
Un nuevo gobierno acaba de asumir y lidera el destino de este pueblo. Alberto Fernández y Cristina Fernández, presidente de los argentinos y vicepresidenta (anterior presidenta de la Nación desde el 10 de diciembre de 2007 hasta el 9 de diciembre de 2015) son escritores éditos. También Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, el territorio más densamente poblado e importante electoralmente.
¿Contribuirá esta nueva particularidad de los mandatarios y los hábitos culturales que se sobreentienden tienen los escritores en el futuro de los argentinos?
Pensemos que sí.
Twitter del Presidente Alberto Fernández.
«Los libros volverán a estar en nuestras aulas y en nuestras casas. Vamos a producir libros que eduquen, que nos hagan pensar o que simplemente nos entretengan. Admitamos que este año, tan solo con una idea, movilicé la industria editorial… sinceramente».
La historia dice que fue a él a quien se le ocurrió que la actual vicepresidenta, Cristina Fernández, escribiera y publicara sus memorias que, bajo el nombre de Sinceramente se transformó el año pasado en un bestseller. Su publicación batió todos los récords de ventas en Argentina. También obtuvo el primer lugar mundial en las ventas de la famosa librería digital, Amazon. Los editores latinoamericanos presentes en la Feria del Libro del 2019, lugar donde se presentó, dijeron que el entusiasmo por leerlo era superior al producido cuando salieron de imprenta las memorias de Gabriel García Márquez, el escritor latinoamericano más vendido.
Si en la mayoría de los países es casi una norma que el ascenso al poder de cualquier político vaya acompañado de una autobiografía para que esto influya en un acercamiento al electorado, en este nuevo mandato de Cristina el libro funcionó como descarga y plataforma política.

Castro lee a Obama

Muamar el Gadafi y su libro verde, el único que escribió

El presidente Fernández dio a conocer que algunas de las ideas para enfrentar el principal problema que atraviesa el país se lo dio un libro, El hambre, del escritor argentino radicado en España Martín Caparrós, quien se apareció en una reunión con su libro de más de 600 páginas de regalo.
Antes de hacerse cargo del gobierno participó en la presentación de dos libros. Somos Belén de Ana Correa, donde volvió a hacer un gesto a favor de la despenalización del aborto y también estuvo en la presentación de Política y elecciones en A. Latina: una guía progresista para campañas electorales, de las autoras Gisela Brito y Ava Gómez Daza. Lo hizo en esa ocasión como presentador. El día elegido coincidió con la caída de Evo Morales, en Bolivia y el libro le sirvió para abogar en favor del líder boliviano.
La «Asamblea autoconvocada de escritores», una reunión que agrupa a los principales escritores argentinos, le envió un documento que señala que la implementación de políticas públicas federales tendientes a proteger al sector y a los escritores como trabajadores es una tarea imprescindible. “Sostenemos -dice el documento- la necesidad de asegurar la libre circulación de la cultura, sin condicionamientos ideológicos, de género ni religiosos, que garantice la pluralidad de voces”. Habrá que ver cuál será su respuesta y la valía de los funcionarios que ponga en cada una de las carteras relacionadas.
En las redes circulan canciones y poemas que escribió en diferentes etapas de su vida. En las librerías persisten algunos de sus libros. Políticamente incorrectoRazones y pasiones de Néstor Kirchner, Buenos Aires, Ediciones B, 2011; También Juicio a la impunidad, Ediciones Tarso, 1985, 362 páginas en colaboración con los periodistas Mona Moncalvillo y Manuel Martín con los que supo compartir un programa de radio cuando ellos eran famosos y él no tanto. Pensado y escrito, reflexiones del presente argentino y dilemas de una sociedad fragmentada, Ediciones B. Derecho penal: la ley, el delito, el proceso y la pena, libro de Alberto Fernández y Esteban Righi 1996. Este último libro lo escribió con el fallecido ex Procurador General de la Nación Esteban “Bebe” Righi, a quien reconoció públicamente durante su toma de posesión como Presidente de Argentina.
Mauricio Macri, el saliente presidente, quien aún no ha escrito un libro pero ya anunció que lo hará, era jefe de Gobierno de Buenos Aires cuando lo entrevisté para un libro que llevo escribiendo varios años La cocina de los políticos. En ese momento estaba releyendo La rebelión de Atlas, de Ayn Rand, escritora rusa nacionalizada estadounidense, a quien siguen llamado la virgen atea de la derecha. Durante largo rato hablamos de Rand.
Tiempo después cuando ya era presidente me contaron que en su despacho de la Casa Rosada, tenía Ego is the enemy, el libro del norteamericano Ryan Holiday quien con apenas 30 años se convirtió en un gurú de cómo aprender a manejar el ego ante el éxito y también ante el fracaso. Espero que al presidente que terminó su mandato en tiempo pero no con los resultados esperados, aquella lectura le haya servido.
Como dato curioso, entre los libros que estaba leyendo, mencionó un título que por esos días también estaba en la preferencia del otro Fernández escritor, el peronista, Aníbal Fernández a quien también acababa de entrevistar.
De los nuevos-viejos en el poder, Axel Kicillof (1971), antiguo Ministro de Economía, hoy gobernador de la provincia de Buenos Aires, escribe sobre sus temas y sabe hacerlo. Se nota que es un buen lector. Si está equivocado o no, ya eso es otro cantar.
Kicillof, es autor de libros como Diálogos sin corbata: para pensar la economía, la política (y algunas cosas más) en el siglo XXI (Siglo XXI Editores, 2015), Volver a Keynes. Fundamentos de la teoría general de la ocupación, el interés y el dinero (EUDEBA, 2012), y De Smith a Keynes: siete lecciones de Historia del pensamiento económico. Un análisis de las obras originales (Eudeba, 2010).
Alberto, Cristina, Axel, comparten algo que se llama garra política. Veremos si entre libros y lecturas, propias y ajenas logran ponerse en la piel del otro y ganar en perspectivas, dos cosas impagables en el ejercicio de la política ante una sociedad dividida y cansada.
Por lo pronto poseen confianza, destreza y habilidad, características importantes en la oratoria, un género de la literatura que incluye el discurso, el sermón, la disertación. Cristina, es memoriosa, gestual, dramática, utiliza la explicación de cuestiones emocionales a través de ejemplos concretos y logra la capacidad de medir el tiempo para provocar el aplauso. Alberto en sus primeros mensajes como presidente de la Nación, logró captar la atención con el uso de frases donde dejaba por sentado el permiso del otro para pensar diferente; Axel, tiene dominio escénico y es verborrágico aunque abusa de las cifras.
Desde el “Con la democracia no sólo se vota, sino que también se come, se educa y se cura” del radical Raúl Alfonsín el 10 de diciembre de 1983 al más reciente La historia ya me absolvió”, de Cristina Fernández de Kirchner, versión u homenaje, de la célebre frase histórica del cubano Fidel Castro, “¡Condenadme, no importa, la historia me absolverá!”, pronunciada el 16 de octubre de 1953 en un escenario similar ante los jueces que los juzgaban, se impone una pregunta. ¿Volverán las palabras de los políticos argentinos a emocionar, a sentar cátedras de oratoria o las ignorará la historia?

Otros presidentes, otros libros

Raúl Alfonsín (1927-2009), el primer presidente de la democracia después del gobierno militar, Memoria política: Transición a la democracia y derechos humanos, publicado por Fondo de Cultura Económica en 2004.
Carlos Menem (1930), Universos de mi tiempo: un testimonio personal, (Sudamericana) y Mi vida y mi historia política (Dunken). 
Fernando de la Rúa (1937-2019), Operación política. La causa del Senado, (Sudamericana),
Eduardo Duhalde (1941) Memorias del incendio, (Sudamericana)
Más atrás en el tiempo, a Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888) se debe la frase: Soldado, con la pluma o la espada, combato para poder escribir, que escribir es pensar; escribo como medio y arma de combate, que combatir es realizar el pensamiento…”, que aparece en Campaña en el Ejército Grande, de 1852. Autor, entre otros, de Facundo o Civilización y Barbarie en las pampas argentinas (1845), y Recuerdos de Provincia (1849), es uno de los grandes escritores de habla hispana del siglo XIX. Continúa entre los escritores más emblemáticos de Argentina.
Bartolomé Mitre (1821-1906), El General Las Heras, Estudios sobre la vida y escritos de D. José Rivera Indarte. (Buenos Aires, 1853), la novela Soledad (1847), discursos y traducciones de La Divina Comedia (1897) y Odas de Horacio (1895).
Juan Domingo Perón (1895-1974), el primer presidente argentino en ser elegido por sufragio universal y único en asumir la presidencia de la Nación en tres ocasiones, todas por medio de elecciones democráticas, es autor de Doctrina peronista (1947), Veinte verdades peronistas (1950), Conducción política (1952) y La comunidad organizada (1999).

Un premio Nobel de Literatura, algunos dignos y varios asesinos

Saliendo de Argentina, en una lista dispar e incompleta, sin orden cronológico, Winston Churchill (1874-1965), primer ministro inglés, obtiene el lugar principal. A él le fue conferido el Premio Nobel de Literatura en 1953 «por su dominio de la historia y descripción biográfica, así como por la brillante y exaltada oratoria en defensa de los valores humanos». Churchill solo había escrito hasta ese momento algunos de sus discursos más famosos durante la Segunda Guerra Mundial, entre los que destaca su famosa frase “No tengo nada que ofrecer sino sangre, sudor y lágrimas” que quedó sin dudas en la historia y sus memorias post guerra, además de un trabajo inédito sobre extraterrestres. La Academia sueca quería darle un Nobel y como no podía ser el de la Paz le dieron el de Literatura. Hasta ahora sigue siendo el único premiado con semejante distinción.

Claribel Terré Morell. Presidentes escritores. Be Cult. Revista Be Cult.Churchill, el único mandatario Noblel de la Literatura

Churchill, el único mandatario Noblel de la Literatura

En Francia, las excelentes Memorias de Guerra, escritas por el general y estadista, Charles de Gaulle (1890-1970), dirigente de la resistencia contra la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial y presidente del Gobierno Provisional de la República Francesa de 1944 a 1946 que restableció la democracia en el país galo, continúan siendo objeto de lecturas y estudios, una obra imprescindible para comprender la política internacional durante el siglo XX.
Más cercano en el tiempo se sabe que el francés, François Mitterrand (1916-1996), antes de llegar a la presidencia ya había publicado diarios y ensayos. Y en 1995, semanas antes de concluir su segundo mandato presidencial, lo hizo con Memoria a dos voces, un diálogo con su amigo Elie Wiesel, intelectual judío y superviviente de Auschwitz. Después de su muerte, sus Cartas a Anne publicadas en 2016, reconfirmaron sus dotes literarios.
El actual presidente, Emmanuel Macron (1977) ha escrito varios libros. A raíz de los acontecimientos que suceden en su país, uno de ellos ocupa un lugar importante, Revolución, publicado en el año 2016, donde analiza las soluciones ante un neoliberalismo trasnochado y un populismo perturbador. Si afrontamos la realidad del mundo, recuperaremos la esperanza”dice en él.
En España, el actual mandatario Pedro Sánchez (1972), es un lector consumado y ha escrito Manual de resistencia que narra sus vicisitudes hasta llegar al Gobierno, y así se convirtió en el primer mandatario español en ejercicio de sus funciones en publicar un libro. Entre sus escritores preferidos está Manuel Azaña, escritor y periodista español, presidente del Consejo de Ministros (1931-1933) y presidente de la Segunda República (1936-1939), autor de El Jardín de los Frailes y el diálogo La velada en Bernicarló.
Como dato curioso los últimos tres expresidentes de EEUU, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama publicaron obras mientras se hallaban en la Casa Blanca.
De estos, sin dudas, Barack Obama (1961) sobresale con sus memorias de juventud, Sueños de mi padre, editadas muchos años antes de irrumpir en la política nacional de Estados Unidos. No hay dudas de que es él quien escribe sus propios libros y no un escritor fantasma.
De Bill Clinton (1946) es también reconocida su adicción a la lectura. En su toma de posesión en 1993, invitó a su escritora favorita, Maya Angelou, autora de Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado, a recitar un poema.
Por su parte, en su faceta de escritor, un controvertido George W. Bush jr. (1946) dijo en una ocasión que una de las mejores cosas de los libros es que a veces tienen bonitas ilustraciones. El ex mandatario se había negado en una conferencia de prensa a dar respuestas en “inglés, en francés o en mexicano”.
El fallecido presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez (1954-2013), hizo de una selección de discursos, pronunciados entre 1999 y 2006 su libro más consultado. La unidad latinoamericana, hace un llamado a la integración real de los pueblos del mundo, especialmente del Sur, desde una perspectiva bolivariana y antimperialista.
El mismo Chávez protagonizó una historia con un libro que incluyó a otro presidente. Durante una reunión y ante las cámaras de televisión del mundo, le regaló al presidente de los Estados Unidos, Obama, Las venas abiertas de América Latina, una obra de Eduardo Galeano, escrita en 1971. El título pasó del puesto 60.280 al 10 en la tabla de ventas del portal Amazon.
Chávez, militar de carrera, también solía hablar del más grande escritor venezolano, Rómulo Gallegos (1864-1969), quien fue presidente de su país por un breve tiempo hasta que fue derrocado por militares. Escritor, educador, político, el autor de la célebre Doña Bárbara, La doncella, y El último patriota, entre otros, obtuvo el Premio Nacional de Literatura. Desde 1965 el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, creado en su homenaje, constituye uno de los más prestigiosos de Latinoamérica.
En Colombia, el escritor, novelista y ensayista además de político y dirigente del Partido liberal, el colombiano, Alfonso López Michelsen (1913-2007) escribió: Los elegidosIntroducción al estudio de la Constitución ColombianaLa estirpe calvinista de nuestras instituciones, Esbozos y atisbosLos últimos días de LópezLa generación del centenarioPor qué se perdió PanamáLa Real Audiencia y El Derecho Público en Colombia.
Dueño de una memoria prodigiosa, y de una facilidad de palabras y oratoria, los gustos literarios de Fidel Castro (1926-2016), el líder cubano que convirtió a una pequeña isla del Caribe en un Estado socialista de carácter marxista-leninista reconocido en el mundo, abarcaron un espectro muy diferente y casi inabarcable. Clásicos, seguidores del realismo socialista, memorias, libros científicos podían ser recordados por el líder cubano. Como escritor, su obra más importante es el alegato La Historia me Absolverá. Sus discursos también constituyen piezas de oratoria.
Ideólogo y fundador de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Vladímir Ilich Uliánov, Lenin (1870-1924), fue sin duda uno de los personajes políticos más influyentes del siglo XX. El Estado y la revolución y ¿Qué hacer? son dos libros necesarios para comprender la historia. La obra completa de Lenin está recopilada en 55 tomos.
Mijaíl Gorbachov (1931), Premio Nobel de la Paz, ex presidente de la URSS y ex secretario general del Comité Central de Partido Comunista soviético ha escrito varios libros, casi todos relacionados con la ​la famosa perestroika, la época que acabó en 1991 con la desintegración de la URRS y cuyo último líder fue precisamente él. El porvenir pacífico de nuestro planeta, y La perestroika mi mensaje a Rusia y al mundo entero, son dos de los más leídos que incluyen múltiples testimonios y documentos que hacen referencia a la situación político- económica que propició la disolución del poder de la Unión Soviética.
Años atrás, bajo el título Palabras que cambian el mundo, una compilación de 400 páginas que incluyen discursos y citas de Vladimir Putin (1952), actual presidente de Rusia, les fueron regaladas a personalidades valoradas por el Kremlin. Putin es sin dudas una de las personalidades políticas en el mundo sobre el cual más se escribe.
En Europa, el checo Václav Havel (1936-2011), dramaturgo y ensayista, último presidente de Checoslovaquia y primero de la República Checa, fallecido en el año 2011, es el autor de Sea breve por favor, Cartas a Olga y Largo desolato, entre otras obras.
El actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (1953), ha publicado La salida (2017), El poder en el trópico (2015), La mafia que se adueñó de México… y el 2012 (2010), Neoporfirismo. Hoy como ayer (2014) y No decir adiós a la esperanza (2012).
Otros dirigentes como Hitler, Mussolini, Saddam Hussein, Gadafi, también fueron escritores.
En Irak, Saddam Hussein (1937-2006) publicó cuatro novelas y una cierta cantidad de poemas. Su nombre nunca apareció en ninguna de las portadas. En ellas se leía “Una novela escrita por su autor”. Estudiosos coinciden que realmente fueron escritas por él. Hombres y la ciudad, Zabiba y el rey, El castillo fortificado que también se conoce como Fortaleza amurallada, novela de 713 páginas y Fuera de aquí, maldito, publicada en japonés en 2006.
Muamar el Gadafi (1942-2011) militar y político libio gobernó su país durante 42 años, desde el 1 de septiembre de 1969​ hasta el día de su muerte en 2011. Es el autor del Libro Verde, traducido a 90 lenguas, una especie de guía de la Revolución. En él se lee: «Las mujeres son femeninas y los hombres masculinos. Según los ginecólogos, las mujeres menstrúan cada mes o así, mientras que los hombres, siendo machos, no menstrúan ni sufren durante el periodo». También señala: «La gallina pone (huevos) pero el dinar no pone», «La población de otras razas ha disminuido por el control de los nacimientos, las restricciones al matrimonio y el trabajo constante, no como los negros, que se obsesionan menos con el trabajo por el clima caluroso».
Filoso apunta: “La democracia tradicional que prevalece dota al miembro parlamentario de una sacralidad e inmunidad que le son negadas al resto del pueblo. Los parlamentos, por tanto, se han convertido en un medio para saquear y usurpar la autoridad del pueblo.”
La existencia de muchos partidos intensifica la lucha por el poder, y trae como consecuencia que se descuide cualquier logro para el pueblo y cualquier plan socialmente beneficioso. Tales acciones son presentadas como justificación para socavar la posición del partido gobernante de manera que el partido en la oposición pueda reemplazarlo. En su lucha, los partidos rara vez recurren a las armas, sino que más bien denuncian y denigran las acciones de unos y de otros. Esta es una batalla que inevitablemente se entabla a expensas de los intereses vitales, más elevados, de la sociedad.” 
La principal obra literaria de Adolf Hitler (1889-1945) fue el libro que escribió durante su encarcelamiento: Mi lucha (1925), donde muestra su pensamiento social y político. Militar y político austríaco, pasó a la historia por la fundación del partido nacionalsocialista alemán del trabajo, su toma del poder en Alemania y ser el artífice último de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto Judío, uno de los más grandes genocidas en la historia de la humanidad.
De maestro de escuela, periodista a dictador, Benito Mussolini (1833-1945) publicó numerosos artículos en diferentes periódicos y una novela en 1910, Claudia Particella, l’amante del cardinale Madruzzo, una sátira anticlerical que retiró de circulación a su llegada al poder en Italia.

Presidentes confundidos

En la década del ochenta, el presidente de Colombia, el conservador Belisario Betancur (1923-2018), confundió al escritor antillano Derek Walcott (Premio Nobel de Literatura en 1992) con la modelo y actriz Bo Derek, protagonista de la película 10, la mujer perfecta.
Tony Blair (1953), quien no escapó a la idea de escribir después de su gobierno, confundió a Ian McEwan, el novelista y guionista británico más reconocido, y le aseguró que tenía cuadros suyos colgados en el 10 de Downing Street.
Leo pasajes…, leería capítulos, pero no tengo tiempo”. Sin vergüenza, Donald Trump (1946), actual presidente de los Estados Unidos reconoce que no es un gran lector. Afirmó que su libro favorito era la Biblia aunque después citó versos que en realidad no están en ella. «Siempre estoy ocupado haciendo muchas cosas. Y ahora más que nunca», ha dicho. También reconoció que el libro que lleva su firma, El arte de la negociación, no lo escribió él.

Libros de mujeres presidentas

La gran mayoría de los países no han sido gobernados nunca por una mujer. El 90% de los Jefes de Estado y de Gobierno son hombres. En ese 10 por ciento de mujeres mandatarias y que han escrito libros están:
Golda Meir (1898-1978),​ fue la primera mujer en Israel​ en asumir el cargo de Primer ministro y una pionera en el mundo de las mujeres en política en altos cargos. Dos libros reconocidos salieron de su pluma, La casa de mi padre y Mi vida.
Fue una pionera, voluntaria o involuntariamente, en el papel de la mujer en la política”, tal como la definió la actriz Meryl Streep quien ganó un Oscar por interpretar a Margaret Thatcher (1925-2013) en “La dama de hierro”.
Los años de Downing Street (1993), es el reconocido libro que escribió Margaret Thatcher, la primera mujer en ser elegida Primera Ministra en el Reino Unido y la que ocupó el cargo por mayor tiempo. En primera persona, la Dama de Hierro, contó cómo fueron sus primeros años en el poder, sus tres victorias electorales, la guerra de Malvinas y la huelga de los mineros, entre otros temas. También sobre estadistas, ministros y según ella, los cobardes de turno con los que convivió. Fue autora también de The Path to Power (1995) y Statecraft: Strategies for a Changing World (2002).
India eterna, es otro libro escrito por una mujer que fue mandataria hasta su asesinato. Indira Gandhi (1917-1984), la primera mujer de la historia parlamentaria de la India que llegó a ser elegida primer ministro del país en dos ocasiones.
Con una obra con visos autobiográficos, la argentina Cristina Fernández (1953), presidenta de Argentina por dos mandatos y vicepresidenta en ejercicio, entró en el mundo literario y en el de los bestseller de una misma vez. Su libro Sinceramente, (2019) rompió record de ventas y cada una de sus presentaciones se convirtieron en actos multitudinarios. También publicó en el mismo año Una política exterior soberana, una recopilación de discursos realizados en giras internacionales.
Ellen Johnson Sirleaf, (1938) ex presidenta de Liberia, primera mujer en ser elegida presidenta en África, recibió el Nobel de la Paz en 2011 por su lucha no violenta por los derechos de la mujer a trabajar en la construcción de la paz en su país. Su autobiografía Un día serás genial, pregunta: “Mujeres, ¿están listas para la historia”?

Artículo previo
Próximo artículo